SANTO DOMINGO.– Robinson Canó, uno de los peloteros dominicanos más emblemáticos, reveló en una conversación en Abriendo el Podcast que su salida de los Yankees de Nueva York no fue por falta de deseo de quedarse, sino por la diferencia en las ofertas económicas y la actitud que sintió por parte del equipo.
“Si los Yankees me hubieran ofrecido US$200 millones por 10 años, me habría quedado”, confesó el ex segunda base, reconociendo que sí existía el deseo de continuar en la “Gran Manzana”, pero la realidad fue otra.
Según contó Canó, durante las negociaciones con los Yankees las conversaciones no fluyeron como esperaba. “Yo me senté a hablar con ellos, pedimos tanto, pero llegó un momento en que nos dijeron que podían ofrecer 150 millones de dólares, después que no, que 125… y que no había más dinero”, relató.
Canó describe que la respuesta del equipo siempre era la misma: “Tenemos una buena oferta sobre la mesa, si la quieres, cógela y buena suerte”.
Mientras tanto, Seattle apareció con una propuesta mucho más agresiva: US$240 millones por 10 años, una oferta que resultaba imposible de rechazar. “Uno escucha que tienen una buena oferta, pero que, si no la cojo, me iba a quedar sin nada”, explicó Canó. “Al final, Seattle me trató mejor y me pagó 240 millones”.
El dominicano resumió que, aunque el cariño por Nueva York y su deseo de quedarse eran reales, las diferencias económicas pesaron demasiado: “Si me daban 200 millones, me quedaba… pero nunca quisieron hacer esa contraoferta”.
Así, en 2014, Canó terminó firmando su histórico contrato con los Mariners, dejando atrás su etapa con los Yankees, donde brilló durante nueve temporadas y se ganó el corazón de los fanáticos.
Con su confesión, Canó deja claro que, en el béisbol de Grandes Ligas, el negocio y el respeto que muestran los equipos en la mesa de negociación pueden cambiarlo todo, incluso cuando un jugador se siente en casa.



