Residentes dominicanos en el Alto Manhattan están preocupados por el anuncio del Departamento de Estado de revisar a 55 millones de titulares de visas estadounidenses para identificar posibles delitos que justifiquen su deportación.
Muchos tienen familiares y amigos con pequeñas infracciones, como multas de tránsito impagas, problemas de manutención infantil o arrestos por peleas menores.
Las autoridades han indicado que cualquier inmigrante con visa que haya excedido su estadía, cometido delitos, amenazado la seguridad pública o apoyado actividades terroristas, enfrentará la revocación de su visa y deportación.
El Departamento de Estado confirmó que todos los titulares de visas están bajo una "investigación continua" para detectar delitos que puedan llevar a la deportación.

