En medio de una escalada de tensiones entre Estados Unidos y el régimen de Nicolás Maduro, una serie de vuelos nocturnos operados por la aerolínea estatal venezolana Conviasa han despertado interrogantes sobre su destino, sus pasajeros y su relación con los recientes movimientos militares de Washington en el Caribe.
Según reveló el medio Coyuntura, entre la noche del viernes 15 y la madrugada del sábado 16 de agosto, tres aeronaves de largo alcance partieron de Caracas hacia distintos puntos de la región, en un contexto marcado por maniobras militares y crecientes presiones diplomáticas por parte del gobierno de Donald Trump.
Los avistamientos incluyen trayectos hacia Belice, Cancún y Managua, algunos con destinos posteriores desconocidos. La primera aeronave, un Airbus A340-642 identificado como YV3545, despegó desde Ciudad de México con rumbo a Belice. Otra, el YV3554, llegó a Cancún tras partir de Caracas, mientras que la tercera, el YV1004, hizo escala en Managua antes de dirigirse sin rumbo claro sobre el Caribe.

“Estos movimientos, que se realizaron en la franja horaria nocturna, evocan operativos de alto perfil previamente asociados con la cúpula del régimen venezolano”, señaló Coyuntura, recordando que estos mismos aparatos han sido usados para viajes oficiales de Maduro, como su visita a Moscú en mayo pasado, en la que se reunió con el mandatario ruso Vladimir Putin.
El contexto de estos vuelos se entrelaza con una ofensiva diplomática y judicial desde Washington, que en las últimas semanas ha endurecido su postura hacia Maduro. Entre las medidas que ha tomado Estados Unidos se encuentra el aumento de la recompensa por su captura, la cual se duplicó de 25 a 50 millones de dólares.
Otras de las medidas son la designación del ‘cartel de los Soles’ como organización terrorista la cual está liderada – afirma EE.UU.- por el mismo Maduro y está detrás de una gigantesca red de narcotráfico; y activos vinculados al mandatario por valor de 700 millones de dólares, los cuales fueron incautados en jurisdicciones internacionales.

A este panorama se suma el reciente despliegue militar estadounidense en el Mar Caribe, descrito por la Casa Blanca como una operación para “frenar el flujo de drogas” de organizaciones terroristas de América Latina hacia su territorio.
Tres buques de guerra, un grupo de barcos anfibios con unos 4.000 marines a bordo, junto a submarinos, destructores y aeronaves de reconocimiento P8 Poseidon, fueron desplegados cerca de las costas venezolanas.
“El presidente Donald Trump está preparado para usar todo su poder para llevar a los responsables ante la justicia”, dijo la portavoz Karoline Leavitt, quien afirmó que Washington considera el gobierno de Maduro como “un cartel del narcotráfico”.

La coincidencia de estos vuelos con la creciente presión militar ha desatado especulaciones sobre traslados de figuras clave, movimientos de activos o incluso negociaciones encubiertas en medio de la tensión. Coyuntura subrayó que, pese a su apariencia de vuelos comerciales, los aviones de Conviasa involucrados cuentan con configuraciones ejecutivas y han sido vinculados históricamente a operaciones de transporte VIP y misiones diplomáticas no divulgadas.
El gobierno venezolano no ha emitido declaraciones sobre estos movimientos aéreos y ha tomado una serie de medidas para responder al despliegue militar de EE. UU., como el alistamiento de las milicias bolivarianas.
"He convocado para el próximo sábado y el próximo domingo, en las sedes de cuarteles militares, unidades militares, plazas públicas centrales, plazas Bolívar y en las sedes de las bases populares de defensa integral (…) a un proceso de alistamiento nacional de todas las fuerzas milicianas, de toda la Milicia Nacional Bolivariana", dijo en un acto televisado en compañía de este componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Foto:Marina estadounidense
Maduro hizo un llamado a todos los milicianos, reservistas y a los ciudadanos que quieran alistarse y ponerse en fila, como parte, dijo, del "Plan Nacional de Soberanía y Paz".


