Luego de las festividades y esas cenas inolvidables, es normal que nuestro sistema digestivo se sienta un poco sobrepasado. Los excesos de grasas, harinas y azúcares pueden ralentizar el tránsito intestinal, dejando esa sensación de pesadez e inflamación. Pero hay formas poderosas para resetear el organismo de forma segura, natural y efectiva, como el jugo depurativo de pitahaya, papaya y chía.
Una receta sencilla de preparar y que representa un elixir de renovación intestinal. Más que un jugo es una combinación estratégica de fibra soluble e insoluble, enzimas proteolíticas y agentes lubricantes que ayudarán a tu cuerpo a recuperar su ritmo.
Receta de jugo depurativo
Esta receta es una creación original de Pierre Suqueyama, el talentoso chef peruano que ha revolucionado las redes sociales, donde es conocido por comunidad “Del Pisu Cocina”, donde se ha ganado el cariño de miles de seguidores.
Ingredientes
- 1 Pitahaya (la reina de la fibra, conocida por su potente efecto laxante natural).
- 2 Ramas de apio fresco (nuestro “escobillón” para limpiar las paredes intestinales).
- 1 Taza de papaya con 2 o 3 de sus semillas (ricas en papaína para digerir proteínas).
- 3 Ciruelas pasas (el clásico infalible para facilitar la expulsión).
- 2 Cucharadas de chía (previamente hidratadas en agua por una hora hasta formar un gel).
- 1 Cucharadita de vinagre de manzana (para equilibrar el pH y descomponer alimentos).
- 1 Vaso de agua de coco o agua pura (para facilitar el licuado).
Modo de Preparación
Para comenzar esta preparación que transforma la digestión, es importante hidratar la chia – al menos 10 minutos antes- para que tenga una consistencia gelatinosa característica, ya que este mucílago será el encargado de lubricar suavemente el tracto digestivo. Pela la pitahaya y extrae la pulpa; no es necesario retirar las sus semillas negras, pues son precisamente las que ejercen el efecto mecánico de limpieza que buscamos. Corta la papaya en cubos e incluye un par de sus semillas , las cuales aportan un toque picante y enzimas extra que aceleran el metabolismo de los residuos acumulados.
Continúa lavando muy bien las ramas de apio y trocéalas. Agrega todos los ingredientes en la licuadora, sumando las ciruelas pasas sin el hueso y la cucharadita de vinagre de manzana, que actuará como un tónico para tu estómago. Añade el agua y procesa a máxima potencia hasta obtener una mezcla homogénea y vibrante, cuidando que el apio quede bien integrado para aprovechar toda su fibra insoluble.
Este jugo se recomienda consumir preferiblemente en ayunas o durante la mañana, permitiendo el organismo procese la fibra a lo largo del día. Es una bebida refrescante y con un sabor equilibrado que te hará sentir ligero en poco tiempo.


