El deseo de trabajar: el desafío silencioso de la juventud dominicana

Ganar independencia financiera y poder cumplir con metas académicas, son prioridades claras para muchachos y muchachas que, desde la adolescencia, empiezan a visualizar su futuro

9

Santo Domingo. – Si, como en las historias infantiles, un genio de la lámpara apareciera en la vida de las personas garantizándoles cumplir sus sueños a base de deseos, el de muchos jóvenes sería trabajar.

Ganar independencia financiera y poder cumplir con metas académicas, son prioridades claras para muchachos y muchachas que, desde la adolescencia, empiezan a visualizar su futuro. Es precisamente en ese momento cuando desarrollan la idea de incorporarse al mercado laboral, un objetivo que continúa siendo un reto cuando se vive en un país como República Dominicana, donde factores estructurales, sociales e institucionales dificultan el acceso al primer empleo, definido como uno de los principales cuellos de botella para la juventud.

A pesar de que en los últimos cuatro años se registra un aumento de jóvenes cotizantes en la seguridad social, gran parte de las oportunidades que muchos tienen a su disposición son informales o temporales.

Según datos de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), desde el año 2022 a octubre del 2025, las personas de 18 a 30 años representaron el 9.8 % del crecimiento total de los trabajadores cotizantes. Es decir, que, de cada 100 nuevos asalariados en la formalidad, solo 10 fueron jóvenes, ya que el 90 % del aumento provino del trabajador adulto.

De acuerdo con los datos de la institución, en 2022 se registraron 2,336,718 cotizantes; en 2023 la cifra cerró en 2,371,350; en 2024 ascendió a 2,439,086; y para octubre de 2025 alcanzó los 2,517,492, lo que representa un aumento sostenido del empleo formal debido a la incorporación de 180,774 nuevos trabajadores.

Sin embargo, la inserción laboral juvenil avanza a un ritmo mucho menor, por las dificultades que enfrenta la nueva generación para acceder a un trabajo.

Los datos de la TSS reflejan que en el 2022 se registraron 761,916 jóvenes como cotizantes en la seguridad social, cifra que disminuyó ligeramente en el 2023 cuando la totalidad pasó a 761,149. No obstante, el indicador presentó una notable mejoría en 2024 al alcanzar los 768,368, crecimiento que se mantuvo en 2025, situándose en octubre en 779,686, el valor más alto del periodo analizado.

Eso significa que, en esos cuatro años, 17,770 personas con edades comprendidas entre los 18 y 30 años se incorporaron como cotizantes a la seguridad social, lo que representó un incremento aproximado de 2.3 % en ese tiempo.

Cifras que traspasan fronteras

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tasa de informalidad entre jóvenes de República Dominicana y otros países de la región ronda el 60 %, lo que limita su posibilidad de acceder a un empleo de calidad y asegurar pensiones dignas en el futuro.

A través del estudio, Juventud en cambio: desafíos y oportunidades en el mercado laboral de América Latina y el Caribe, el organismo también reveló que los jóvenes de Latinoamérica enfrentan una tasa de desocupación —personas que no encuentran trabajo a pesar de querer trabajar— tres veces más alta que la de los adultos.

En el caso de la República Dominicana, la tasa de desempleo juvenil supera la media nacional, según afirmó el ministro de Trabajo, Eddy Olivares.

“Nuestro compromiso no es solo crear más empleos, sino garantizar que sean empleos decentes, formales y con acceso a la seguridad social, especialmente para los jóvenes y las mujeres”, expresó el funcionario al pasar balance a los objetivos alcanzados durante el 2025.

Puesto asegurado a través del estudio

Las carreras STEM se presentan como una de las mejores opciones para garantizar la inserción laboral juvenil. La demanda de profesionales en estas áreas—que engloban las ciencias, la tecnología, las matemáticas y las ingenierías— registran un crecimiento acelerado a nivel global, realidad de la que no escapa la República Dominicana.

Por este motivo son de alto interés para el Gobierno, que a través del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) ha priorizado el otorgamiento de becas en estas disciplinas con miras a acelerar el desarrollo del país.

Las carreras STEAM abren posibilidades laborales para los jóvenes. Alexis Monegro

No obstante, la preferencia de muchos jóvenes continúa inclinándose hacia carreras tradicionales como la administración de empresas y las ciencias jurídicas y políticas.

Según los datos del Mescyt, apenas el 17.5 % de la totalidad de la matrícula universitaria, equivalente a 91,163 estudiantes hasta el año 2024, cursaba carreras STEM, siendo los hombres los que muestran mayor interés, con 64 mil 893 inscritos, frente a 26,270 mujeres.

En contraste, cerca del 24 % de los estudiantes universitarios del país, es decir, 123,448, se concentraba en carreras como derecho, contabilidad, finanzas, mercadotecnia y publicidad.

De acuerdo con los datos recopilados por el Mescyt en su plataforma estadística interactiva, otros campos de formación con alta demanda entre los estudiantes universitarios dominicanos son el de salud y bienestar, con 93,533 matriculados; el área de ciencias sociales, periodismo e información, con 63,679; y educación, con 54,030 inscritos.

También figuran entre las de mayor preferencia la ingeniería, industria y la construcción, con 43,483 estudiantes; así como las Tecnologías de la Comunicación e Información (TIC), con 39,800 alumnos; y las artes y humanidades, con una matrícula de 20,224.

En menor rango se encuentran las disciplinas del área de servicios, como hotelería y el turismo, con 11,838 estudiantes; los programas de agropecuaria, silvicultura, pesca y veterinaria, con apenas 6,974 matriculados; y las ciencias naturales, matemáticas y estadísticas con 3,584.

Ayudas sociales: un soporte clave ante los desafíos del empleo juvenil

Aunque en los últimos años se ha registrado un leve aumento de jóvenes cotizando en la Tesorería de la Seguridad Social, las ayudas sociales dirigidas a este segmento poblacional continúan siendo las de menor alcance en la República Dominicana.

Solo en el 2024, el Gobierno, a través de la Administradora de Subsidios Sociales (ADESS), destinó RD$43,843,181,597 a programas de protección social, de los cuales apenas el 11.63 % se distribuyó a personas de 15 a 34 años.

De acuerdo con los datos agrupados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), esto representa a 180,609 jóvenes beneficiados con las ayudas estatales. El grupo más favorecido fue el de 35 a 64 años, con 932,050, lo que representa el 60.3 % del total. Le siguió la población de 65 años o más, con 439,755 personas, equivalente al 28.34 %.

De ese monto global, el Estado distribuyó RD$125,070,000,000 en incentivos a la Educación Superior, como aliciente para los 21,246 jóvenes dominicanos beneficiados. El programa 14/24 alcanzó un monto de RD$5,834,000 e impactó a 5,568 personas en condiciones no favorables para capacitarse en cursos técnicos.

Asimismo, el programa Aprende contó con una inversión de RD$129,529,800 y benefició a 73,097 personas, mientras que Avanza registró una ejecución de RD$552,712,900, con 121,396 beneficiarios.

Según los datos suministrados por la Dirección de Desarrollo Social Supérate al periódico El Día en octubre de 2025, los beneficiarios jóvenes se concentran principalmente en el rango de edad de 18 a 24 años.

Entre las iniciativas que dispone Supérate para apoyar a personas de escasos recursos están las de formación técnico vocacional en coordinación con el Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep), así como la asesoría para el desarrollo de emprendimientos productivos y servicios de intermediación laboral que conecta con empleadores a través de la participación u organización de ferias de empleo, pasantías y la provisión de herramientas que aumenten las posibilidades de conseguir un trabajo.

Además de educación financiera en coordinación con aliados para mejorar la inclusión económica de los participantes.

Otras subvenciones a jóvenes

Para octubre del 2025, el Ministerio de la Juventud y la Dirección de Desarrollo Social Supérate lanzaron la Tarjeta Joven, una iniciativa orientada a estudiantes universitarios de 18 a 35 años, que busca servir de apoyo ante las dificultades que enfrentan para acceder a su primer empleo formal. El programa ofrece descuentos y facilidades en áreas como alimentación, salud, transporte, cultura y empleo, además de una asignación mensual de 2,500 pesos.

La tarjeta permitirá el acceso a servicios de transporte público integrado, pagos sin contacto y servicios digitales gestionados a través de una aplicación móvil. Asimismo, los beneficiarios serán incluidos en el régimen subsidiado del Seguro Nacional de Salud (Senasa). En su primera fase, el programa impactará a 10,000 estudiantes, seleccionados mediante el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben).

Durante el lanzamiento, el ministro de la Juventud, Carlos Valdez, informó que para este 2026 se proyecta una inversión de 250 millones de pesos, financiados a partir de ahorros en otros programas sociales, clasificados en los niveles de mayor vulnerabilidad (ICB1 e ICB2).

La falta de experiencia, el principal obstáculo

A pesar de la distribución de ayudas sociales y el aumento de la cotización juvenil en la TSS, sigue pesando la palabra experiencia entre este segmento poblacional. Para validar, el periódico El Día consultó con cuatro jóvenes sobre sus viviendas a la hora de ingresar al mercado laboral.

Tres de los cuatro jóvenes consultados coincidieron en que la falta de experiencia es el principal desafío para acceder a un primer empleo en la República Dominicana, una exigencia recurrente por parte de las empresas incluso para posiciones de entrada.

Angélica Melo, de 21 años, relató a este diario que comenzó a enfrentar esta dificultad desde los 19 años, cuando inició su búsqueda de empleo. Explicó que muchas vacantes exigen varios años de experiencia, lo que limita las oportunidades para los jóvenes que buscan insertarse por primera vez en el mercado laboral.

“Como joven se me dificultaba encontrar oportunidades donde no exigieran experiencia de varios años para la mayoría de las posiciones”, expresó. No obstante, señaló que una vez logró ingresar al departamento de servicio al cliente de una entidad bancaria, se sintió respetada por sus compañeros de trabajo.

Una experiencia distinta fue la de Keysa Leger, quien consiguió su primer empleo a los 18 años en una joyería ubicada en la avenida Duarte. Indicó que su principal reto no estuvo relacionado con la experiencia previa, sino con el aprendizaje técnico del oficio.

“Mi único desafío fue aprender el costo de cada joya, ya que se calcula según los gramos y hay que tener mucho cuidado al momento de hacerlo”, explicó, al tiempo que destacó haber recibido un trato respetuoso en su entorno laboral.

Por su parte, Preciosa Jiménez obtuvo su primer empleo a los 23 años, pese a haber realizado cursos de validación en el Infotep. Señaló que la falta de experiencia continuó siendo un obstáculo inicial. Su primer trabajo fue como cajera en una empresa de comida rápida, donde también apoyaba el área de producción en la cocina.

Jiménez afirmó que, al integrarse al equipo, se desenvolvió en un ambiente laboral tranquilo y respetuoso, caracterizado por el compañerismo entre sus colegas.

Infografía realizada con la asistencia de IA generativo. NotebookLM

Otro caso es el de Jannelka Santana, quien se integró a la vida profesional a los 21 años tras recibir una oportunidad de trabajo en el mismo lugar donde realizaba su pasantía.

“Realmente no presenté ningún desafío, ya que, gracias a Dios, comencé haciendo la pasantía y, antes de terminarla, me informaron que había una vacante”.

Santana explicó que su labor en ese momento se centraba en la redacción de noticias y la realización de vídeos informativos. Además, indicó que, debido a su edad, nunca se sintió irrespetada por sus compañeros con mayor experiencia o trayectoria.

Estas declaraciones confirman que las pasantías se presentan como una vía clave para la inserción de los jóvenes en el sistema laboral dominicano, al ofrecer facilidades que reducen las cargas económicas para las empresas, como la exención de salarios formales y gastos sociales.

Los datos evidencian un aumento en la incorporación de jóvenes a la Tesorería de la Seguridad Social, lo que, junto a los testimonios recopilados, confirma que, aunque persisten dificultades, muchos han logrado integrarse al mercado laboral mediante pasantías, programas sociales de capacitación y educación continua.

Estos mecanismos se consolidan así como herramientas fundamentales para mejorar las oportunidades de empleo juvenil en el país.

No obstante, queda una brecha abierta para aquellos jóvenes que no tienen acceso a ayudas sociales.

 

📲 ¿Tienes una denuncia o deseas promocionar tu negocio?
Contáctanos al 809-853-5020 (Whatsapp y llamada)

🔗 Síguenos en nuestras redes:
X | Telegram | Instagram
Facebook | Threads | YouTube

🙏 ¡Tu apoyo es importante!

🔻DESCARGAR NUESTRA APP "Info ENN"

El Nuevo Norte es un periódico digital dominicano fundado el 12 de febrero de 2006 por el periodista Junior Henríquez, quien funge como director y fundador. A través de la web infoelnuevonorte.com, el medio ofrece información veraz y oportuna sobre los acontecimientos sociales, políticos, comunitarios y de actualidad general, tanto a nivel nacional como internacional, promoviendo un periodismo responsable, participativo y comprometido con la libre expresión y el fortalecimiento de la democracia informativa.