SANTO DOMINGO.- El exlegislador Dr. Iván Silva denunció un grave atentado contra el medio ambiente y el patrimonio público en Puerto Viejo, Azua. Según sus declaraciones, la instalación de cuatro plantas flotantes en una zona protegida responde a una red de corrupción que prioriza beneficios empresariales sobre la salud del ecosistema y de los ciudadanos dominicanos.
Silva calificó la situación en la comunidad de Los Negros como un “ecocidio” provocado por el uso de fuel oil pesado en estas barcazas. Afirmó que las emisiones constantes de gases tóxicos, como butano y sulfuros, están contaminando el aire y han afectado la fauna marina en un área de manglares que es hábitat del manatí.
El exlegislador señaló directamente a Celso Marranzini como responsable de “tapar” este desastre para favorecer a grupos hegemónicos de poder. Silva aseguró que Marranzini actúa como “juez y verdugo” en el sector eléctrico, castigando al pueblo mientras garantiza rentabilidad absoluta a sus socios comerciales y generadores privados mediante contratos de pago por capacidad no utilizada.
Asimismo, Silva reveló que el subsidio anual ha escalado hasta los 110,000 millones de pesos, cifra que calificó de insostenible para el presupuesto nacional. Denunció que estos fondos terminan en cuentas de paraísos fiscales, beneficiando a empresarios que operan bajo exenciones impositivas, mientras los usuarios enfrentan facturaciones domiciliarias que saltan de 2,500 a 30,000 pesos.
Finalmente, el Dr. Iván Silva hizo un llamado urgente a la sociedad civil para unirse en rechazo a este modelo de gestión eléctrica, que considera corrupto y depredador.
Aseguró que continuará denunciando estas prácticas, que —según afirmó— atentan contra el bienestar y el bolsillo de las familias dominicanas.


