Elvis Nolasco: "Decir no también es decir sí a tu integridad"

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Hijo de padres dominicanos emigrados a Nueva York a mediados de los años sesenta, Elvis Nolasco creció entre dos mundos: el Upper West Side de Manhattan y los patios de Villa Consuelo, donde su madre lo enviaba cada verano.

Actor, director y productor, Nolasco ha construido una carrera de más de tres décadas en el teatro, el cine y la televisión estadounidenses. Nominado al Premio Soberano por su papel de Nat Pettigrew en la serie Godfather of Harlem -junto al ganador del Óscar Forest Whitaker-, conversó con Diario Libre sobre sus inicios, sus batallas en la industria y su orgullo por lo dominicano.

—¿Cómo comenzó tu trayectoria en la industria del cine, el teatro y la televisión en Estados Unidos?

Primeramente te agradezco el espacio. Soy actor, director y productor, y mi carrera comenzó muy joven, con el baile. Empecé desde pequeño con tap dancing, salsa, el hustle, el merengue, especialmente en familia. Siempre me gustó el movimiento y la gimnasia.

Cuando entré a la primaria quise seguir con el baile, pero en la escuela donde me inscribieron no había esa opción: solo teatro. Algo en mi mente me dijo que lo intentara, porque veía una conexión con los musicales. Desde que pisé ese escenario y comencé a estudiar el arte de actuar, me gustó de inmediato. Dije: ´Aquí encontré mi voz, encontré una dirección, encontré algo que me hace sentir cómodo´. Desde entonces nunca miré para atrás.

—¿Cuándo llegó tu primer papel en el cine o el teatro?

En el teatro fue un musical en Filadelfia que me dio mucha disciplina y me permitió trabajar junto a actores con años de experiencia. De ellos aprendí lo que implica hacer teatro en vivo.

Luego comencé a audicionar para películas, y en 1992 tuve la bendición de trabajar con la célebre actriz Rita Moreno en Like It Like That. A partir de ahí no he parado: más películas, y en 1994 la oportunidad de trabajar con el director Spike Lee.

En 2009 me mudé a Los Ángeles y empecé a hacer televisión. La serie American Crime me colocó en una plataforma de mayor visibilidad; la gente comenzó a reconocer mi cara y a conocer el nombre de Elvis Nolasco.

La pasión fue muy importante. Aunque trabajara de mozo o en una oficina, nunca la perdí. Eso me daba libertad, una libertad que nunca antes había sentido.

Nacido en Nueva York de padres dominicanos, Elvis Nolasco celebra otro hito en una carrera construida sobre la pasión, la integridad y el orgullo por sus raíces. (SUMINISTRADA)

—Han sido décadas de trabajo. ¿Cuáles fueron los momentos más difíciles en ese camino?

Como decía, la pasión fue fundamental. Aunque en algún momento estuviera haciendo otro trabajo para subsistir, nunca perdí la convicción de que esto era lo que me daba vida. Diez dólares por una actuación no importaban; lo que importaba era la libertad que eso me otorgaba.

Hubo un punto, después del éxito de Buscando un sueño -una de las películas dominicanas más taquilleras del circuito urbano, filmada con Juli CarlosJosé Alberto "El Canario" y Ravel– en que la industria solo me ofrecía personajes de "malo" o "tigre de la calle". Yo me dije: ´Estudié muchos años, bailé, me formé en este arte de manera profunda, ¿para aceptar solo estos roles?´. Entonces volví al teatro, me di tiempo para crecer como hombre y como ser humano, y así comencé a traerle otro ingrediente a esos personajes.

También aprendí a decir noDecir no es una oración completa. A veces decir no también es decir sí a tu integridad y a cómo quieres moverte en esta carrera.

Otro desafío fue que casi todo el trabajo que me llegaba era para personajes afroamericanos. Manejo el inglés sin acento, lo que facilita ese tipo de castings, pero yo quería abrir más esa puerta.

Desde que filmé A Like Like That en el 92, le pedí a la directora que mi personaje fuera un afrolatino: un hombre de piel oscura que el público percibe como afroamericano hasta que abre la boca y habla español.

A partir de ahí, siempre he representado al dominicano. Con Spike Lee en She´s Gotta Have It le pedí lo mismo, y el personaje terminó con bandera dominicana y hablando español.

Infografía
Los actores Elvis Nolasco y Forest Whitaker.
"Estábamos filmando una escena muy intensa y Forest Whitaker, ganador del Óscar, se voltea y me pregunta a mí qué me pareció. Me quedé asombrado. Eso es parte de la grandeza de ese gran actor"Elvis NolascoActor

—Cuéntanos de tu experiencia en Godfather of Harlem

Ya conocía a John Ridley, creador de American Crime y director del primer episodio de Godfather of Harlem. Audicioné una sola vez para el personaje de Nat Pettigrew, y con el apoyo de Ridley lo conseguí. Pero siempre busco darle mi propio toque a los personajes.

Les propuse el peinado, el vestuario, y en la tercera temporada le planteé al creador Chris Broncato: "Este hombre se crió en Harlem, en Washington Heights, en el Upper Manhattan. ¿Por qué no puede tener un toque latino, caribeño?". Le gustó la idea, y en esa temporada Nat Pettigrew habla español y baila chachachá.

Las cuatro temporadas están disponibles en Hulu y Disney+, y en todas aparezco prácticamente como la mano derecha de Forest Whitaker.

—¿Cómo fue trabajar junto a Forest Whitaker?

Aprendí mucho de su humildad. El hombre es totalmente sencillo. Comparte la escena contigo como si fuéramos iguales, sin hacerte sentir que él es la estrella y tú eres un extra. Su actitud es: "Aquí vinimos a trabajar, vamos a la batalla".

En una escena de la primera o segunda temporada, en la que nuestros personajes chocaban con mucha intensidad, cuando la cámara se movió para tomar su ángulo, hizo la primera toma y se quedó pensando.

Entonces me preguntó cómo lo había visto. Yo le dije que bien, que hiciéramos una más. Se volteó al primer asistente de dirección y pidió otra toma. Cuando terminó, me miró y me dijo "gracias". Eso es parte de su grandeza.

¿En qué proyectos trabajas actualmente?

Acabo de filmar una película en Puerto Rico que se llama Temporada de Huracán (Hurricane Seasons). Es una historia puertorriqueña muy bella sobre una familia que, tras perder a uno de sus patriarcas y con la madre enferma, se reúne para hacer un viaje en minivan por la isla: el Yunque, Trujillo Alto… Una película escrita por Javier Ortiz que sale en 2026.

También estoy escribiendo un libro y desarrollando producciones propias. Me mantengo estudiando; ahora mismo estoy aprendiendo violín para mantener activos los jugos creativos. Y esperamos noticias de la segunda temporada de Task, que fue número uno en HBO Max con Mark Ruffalo, cuya primera temporada fue renovada.

¿Existe la posibilidad de hacer algo en República Dominicana aprovechando la Ley de Cine?

Absolutamente. He tenido varias experiencias con el cine dominicano. "Buscando un Sueño" fue un gran éxito. Firmé "Mango Bajito" con Danny Trejo, aunque lamentablemente no llegó al estreno.

Y más recientemente filmé "Sin Aliento" junto a Judith Rodríguez "El Cuervo", una película producida por Carolina Encarnación y dirigida por Ettore de Alessandro, que puede verse en HBO Max. Estoy abierto y disponible. Quien me llame, le voy a contestar y vamos a trabajar.

¿Cómo recibiste la nominación a los Premios Soberano?

Con un tremendo orgullo. He tenido la bendición de recibir nominaciones a los Emmy y los Globos de Oro por American Crime, y he ganado otros premios aquí. Pero ser nominado por los Soberanos, como dominicano, con mi madre en Santo Domingo… eso tiene un valor especial. Estoy muy orgulloso de las producciones dominicanas y de la creatividad que los cineastas del país han desarrollado. Estaré listo para los próximos días.

Para cerrar: ¿dónde naciste exactamente?

Nací en Nueva York, en el Upper West Side. Mis padres salieron de la República Dominicana en 1964, vivieron un tiempo en Santurce, Puerto Rico, y llegaron a Nueva York en 1966.

Allí nacimos mis hermanos y yo. Pero a los dos meses de nacer ya estaba en Santo Domingo, porque mi mamá siempre se encargaba de mandarnos, especialmente en los veranos, y —con mayúsculas— cuando me portaba mal. Me crié en el patio de Villa Consuelo. Por eso, aunque nací en Nueva York, soy dominicano con orgullo.