Los ataques contra infraestructuras petroleras iraníes provocarán daños ambientales “duraderos” en amplias áreas geográficas, incluyendo contaminación del suelo y del agua, así como un aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, según un análisis del Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente (CEOBS).
El documento titulado “Lluvia negra”, advierte que los incendios en instalaciones petroleras han generado una mezcla tóxica de contaminantes que se ha extendido sobre Teherán y ha entrado en los sistemas de drenaje, lo que podría provocar contaminación tanto en aguas superficiales como subterráneas.
“En el caso específico de las instalaciones de Teherán, es sumamente inusual que tantos sitios sean atacados en una zona tan densamente poblada y geográficamente vulnerable a la mala calidad del aire, lo que expone a muchas personas a una peligrosa mezcla de contaminantes”, señala el documento.
La publicación se produce después de la advertencia emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), luego de que la capital iraní amaneciera envuelta en una nube tóxica compuesta por humo y lluvia contaminada. “Esto supone un grave peligro para la salud, especialmente para los niños, las personas mayores y las personas con enfermedades previas”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red social X.
Según CEOBS, el humo procedente de los incendios de petróleo contiene contaminantes como monóxido de carbono, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, además de partículas compuestas de hollín, material orgánico y metales traza.
La geografía de Teherán agrava el problema, ya que la ciudad se encuentra situada en una cuenca semicerrada al pie del macizo del Elburz y rodeada por montañas de entre 2.000 y 4.000 metros de altura, lo que restringe considerablemente la circulación del aire.
En esta época del año, la capa límite atmosférica suele alcanzar durante el día solo entre 1 y 1,5 kilómetros, por debajo de las cumbres montañosas, lo que forma una inversión térmica que actúa como una capa que atrapa los contaminantes. Tras la puesta de sol, esa capa desciende de forma pronunciada y concentra aún más los contaminantes cerca del suelo.
Además, el denso tejido urbano de Teherán crea numerosos “pasillos urbanos”, donde el flujo de aire queda limitado entre los edificios, lo que dificulta la dispersión de los contaminantes.
El observatorio advierte que permanecer en interiores no elimina el riesgo, ya que las partículas contaminantes pueden filtrarse dentro de los edificios y depositarse en los muebles, por lo que la concentración en interiores no difiere significativamente de la registrada en el exterior.
Los contaminantes generados por los incendios también se acumularán en carreteras, tejados, suelos y cultivos, convirtiéndose en una fuente de exposición secundaria cuando el viento levante tormentas de polvo.
El informe subraya que Teherán ya registra niveles elevados de contaminación de base, con concentraciones de partículas finas en suspensión (PM2,5) que superan hasta 4,5 veces los límites establecidos por la OMS.
En cuanto al agua, el análisis indica que existen reportes de derrames en los depósitos petroleros de Shahran que habrían llegado a los desagües pluviales de Teherán y provocado una explosión.
“Es difícil pronosticar con exactitud dónde podrían llegar los productos petrolíferos derramados o los contaminantes arrastrados a los desagües. Se espera que sigan la pendiente norte-sur de Teherán y que entren en masas de agua naturales o suelos agrícolas, donde a su vez podrían contaminar las aguas subterráneas poco profundas”, señala el informe.
El impacto ambiental no se limitaría a la capital iraní. Según CEOBS, el humo de los incendios podría afectar localidades, cultivos y ecosistemas muy alejados, incluso hasta Siberia.
Las partículas procedentes del petróleo quemado pueden alcanzar glaciares, donde el carbono negro podría acelerar el calentamiento, como ocurrió durante los incendios petroleros de Kuwait en 1991.
Asimismo, esas partículas pueden interactuar con las nubes, alterando su estructura y duración, lo que podría influir en el sistema climático.
“Si el número de incendios de petróleo en la región aumenta, acumulativamente estos efectos pueden tener un impacto apreciable en el clima, por lo que la observación y el seguimiento son fundamentales”, concluye el informe del CEOBS.
📲 ¿Tienes una denuncia o deseas promocionar tu negocio?
Contáctanos al 809-853-5020 (Whatsapp y llamada)
🔗 Síguenos en nuestras redes:
X | Telegram | Instagram
Facebook | Threads | YouTube
🙏 ¡Tu apoyo es importante!
🔻DESCARGAR NUESTRA APP "Info ENN"
El Nuevo Norte es un periódico digital dominicano fundado el 12 de febrero de 2006 por el periodista Junior Henríquez, quien funge como director y fundador. A través de la web infoelnuevonorte.com, el medio ofrece información veraz y oportuna sobre los acontecimientos sociales, políticos, comunitarios y de actualidad general, tanto a nivel nacional como internacional, promoviendo un periodismo responsable, participativo y comprometido con la libre expresión y el fortalecimiento de la democracia informativa.




