Mario Sena: Ejemplo de superación a través de la Fe en Dios

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New York.- En 1978, Mario Sena, un dominicano con sueños y aspiraciones, llegó a los Estados Unidos con la firme convicción de que, con esfuerzo y la ayuda de Dios, lograría alcanzar sus metas. Su historia es un testimonio de perseverancia y fe, y hoy, Sena es un ejemplo de superación y éxito en la comunidad dominicana en Nueva York.

“Yo siempre he soñado. Es muy difícil que un sueño se haga realidad si tú no lo has soñado”, así comienza Mario Sena a narrar su inspiradora historia. Desde sus humildes comienzos en la República Dominicana, donde su familia luchaba para poner comida en la mesa, hasta convertirse en un próspero empresario, su viaje ha sido marcado por la dedicación y la fe en Dios.

Sena llegó a Estados Unidos en 1978 y un año después ya trabajaba como taxista. Durante más de 30 años, condujo un taxi en Nueva York, escuchando las conversaciones de sus pasajeros sobre millones de dólares, inversiones y construcciones, lo que despertó en él el deseo de emprender. "Vengo de una familia muy humilde, que antes de salir de la República estábamos a un punto de arroz blanco con huevo revuelto. Doy gracias a Dios por esa etapa de mi vida, porque siempre me ayuda para cualquier cosa que Dios tenga para mí. Tener los pies en el piso siempre me ha ayudado bastante", reflexiona Sena.

Con el tiempo, decidió explorar otros horizontes y, tras varios intentos en diferentes negocios, fundó Agape Transportation. Este servicio de transporte especializado se dedica a trasladar pacientes a citas médicas, quienes no pueden usar transporte público. Agape Transportation se ha convertido en un pilar en la comunidad, ofreciendo un servicio invaluable a quienes más lo necesitan.

Además de Agape Transportation, Sena también fundó Ágape Printing Plus, que brinda servicios a importantes compañías y entidades como Times Square Alliance, DYCD, el Hospital Montefiore, y Productos Kraft, entre otros. Hoy en día, su empresa cuenta con dos mil taxistas independientes, 45 empleados en la oficina principal y 15 en el centro de llamadas en Santiago, República Dominicana, contribuyendo significativamente a la economía de ambos países.

Sena no se detiene ahí, recientemente lanzó Packeteck, una empresa que surgió para atender las necesidades de sus clientes de Agape Transportation, quienes a menudo necesitaban detenerse en farmacias para comprar medicamentos, algo que los seguros médicos de los pacientes no permiten. Packeteck se encarga de entregar estos medicamentos directamente a sus hogares luego de que los pacientes los compran a las farmacias, demostrando una vez más su compromiso con el bienestar de su comunidad.

Mario Sena también está escribiendo un libro sobre su vida, con la esperanza de inspirar a otros a seguir sus pasos. “Si yo lo hice, cualquiera lo hace. Quiero llevar mi historia y mis conocimientos a otros”, afirma con convicción. Su libro, que estará disponible próximamente, promete ser una fuente de inspiración para aquellos que buscan emprender y superar las adversidades.

La historia de Mario Sena es una prueba viviente de que, con fe en Dios y determinación, los sueños pueden hacerse realidad. “Cuando Dios te da un sueño, cuando Dios te da una gracia, explótala. Tú vas a llegar lejos siempre que confíes en Dios”, concluye Sena, recordándonos la importancia de la fe y la perseverancia en el camino hacia el éxito.

¿Cómo ver las bendiciones y oportunidades cuando todo parece perdido?, Mario Sena respondió a esta pregunta diciendo:

“Dicen que la fe es lo último que se pierde. Para esto, es necesario primero haber comenzado con la fe y luego que esa fe esté arraigada en lo más íntimo de tus fibras y neuronas, tatuada en tu ser.

De modo que lo de mover montañas con solo desearlo se convierta en más que palabras, en sustancia. Una sustancia que te retroalimenta cuando todo parece perdido según los estándares de un hombre normal que no está acostumbrado a ver con certeza las cosas que se esperan y las que no, como si fueran.

Recordemos que lo que no se ve se hizo con lo que no se veía. El hombre ordinario, que no sueña, no está persuadido de que fue creado para la grandeza y no ve cada obstáculo como una oportunidad de crecimiento y nuevas invenciones.

Cuando te enfrentes con dificultades, vuelve a la semilla original donde todo era posible y realizable sin obstáculos. El próximo escalón está cerca. Estás en el camino menos recorrido. Tu nombre todavía está grabado en la proa de su barca."

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