Sosúa.- Tras cuatro años de visitas, entregas de cartas, levantamientos y promesas vacías, la cancha de Villa Betania en Sosúa sigue sumida en el abandono. Los jóvenes deportistas de la comunidad, quienes practican baloncesto y voleibol, han alzado su voz una vez más, denunciando la inacción de las autoridades municipales y gubernamentales, que han dejado en veremos una obra vital para el desarrollo físico y mental de la juventud.
El deterioro de la cancha es evidente. Las instalaciones, que alguna vez fueron un espacio seguro para la práctica deportiva, hoy carecen de las condiciones mínimas necesarias. Los deportistas señalan que la cancha necesita estar cerrada y techada por motivos de seguridad. Además, demandan que se realicen trabajos de pintura y limpieza, indispensables para garantizar un ambiente adecuado para la formación y desarrollo de los niños y niñas que asisten regularmente a entrenar.
A pesar de los múltiples esfuerzos por parte de la comunidad, quienes han insistido a lo largo de los años mediante cartas y levantamientos de información, las autoridades se han mostrado indiferentes. "Nos sentimos abandonados. Hace cuatro años que venimos pidiendo lo mismo y solo recibimos promesas que no se cumplen", expresó uno de los jóvenes líderes deportivos de Villa Betania.
El impacto de esta situación va más allá de lo físico. La falta de atención y cuidado hacia la cancha no solo pone en riesgo la seguridad de los jóvenes, sino que también afecta su motivación y desarrollo. "El deporte es nuestra salida, nuestra forma de mantenernos alejados de los malos caminos. Pero sin un lugar digno para entrenar, se nos está cerrando una puerta", comentó una de las jóvenes jugadoras de voleibol.
La comunidad de Villa Betania espera que esta denuncia, hecha pública una vez más, sea escuchada por las autoridades correspondientes. "No queremos más promesas. Queremos acción. Nuestros niños y jóvenes merecen un espacio donde puedan desarrollarse sanamente", concluyó Victor Vargas entrenador de voleibol.
Los deportistas de Villa Betania, sin embargo, no pierden la esperanza y continúan luchando por un espacio digno para su comunidad.

