La Organización Internacional para la Migración de Naciones Unidas (OIM) ha informado este domingo de la muerte de 13 migrantes y la desaparición de otros 14 al naufragar la embarcación en la que navegaban, el pasado martes, frente a la costa de la provincia yemení de Taiz.
El barco, que partió de Yibuti y transportaba a 25 migrantes etíopes junto con dos ciudadanos yemeníes, se hundió cerca del distrito de Dubab, en el subdistrito de Bani Al Hakam.
Las operaciones de búsqueda continúan con la esperanza de localizar a los demás migrantes desaparecidos y al capitán yemení y su asistente. La causa del naufragio sigue sin estar clara en este momento.
”Cada vida perdida en estas peligrosas aguas es una vida de más, y es imperativo que no normalicemos estas pérdidas devastadoras y, en cambio, trabajemos colectivamente para garantizar que los migrantes estén protegidos y apoyados durante sus viajes”, ha añadido.
A pesar de las reiteradas advertencias y las intervenciones en curso, las aguas frente a Yemen continúan cobrándose vidas a un “ritmo alarmante”, avisa la OIM sobre una ruta, la del Cuerno de África, que sigue siendo “una de las más peligrosas del mundo”.

