Tres meses de incertidumbre y dolor han pasado para las familias de Elvis Borquez Castillo y Jeik Anilus Lusi, los dos adolescentes dominicanos cuyos cuerpos fueron hallados en el tren de aterrizaje de un avión de JetBlue en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, Florida. Sus madres, sumidas en la angustia, aún esperan respuestas sobre lo sucedido y exigen justicia.
El abogado Ángel Canó, quien representa a las familias, explicó la falta de información y el prolongado silencio de las autoridades estadounidenses.
“Bueno, al principio no se sabía su paradero, luego aparecieron los cuerpos. Vinieron las autoridades del condado de Broward County de la ciudad de Fort Lauderdale en Florida y ahora hicieron unas pruebas de ADN a las madres y enseñaron imágenes para identificar los cuerpos que habían encontrado en la aeronave de JetBlue en el aeropuerto de Fort Lauderdale en Florida y hasta el momento no hemos recibido el cruce o el macheo de esas pruebas con la información que ellos tienen allá dentro de su investigación. Obviamente ya van tres meses desde la desaparición de los menores”, explicó.
Ironelis Castillo, madre de Elvis Borquez, relató con dolor el último día que vio a su hijo.
“Bueno, mi hijo no, en realidad, no me dijo nada. Él no me dijo nada. Este día él estaba atendiendo las tiendas de la escuela donde él trabajaba. O sea, él iba a su liceo y después del liceo él se iba, se dirigía allí al trabajo. Ese día llegó. Cuando él llegó, él lo que hizo fue que me dio un beso y un abrazo, y él agarró y salió. En ningún momento me dijo de que se dirigía a ningún lado, ni nada por el estilo.”
La desesperación de las madres comenzó desde el momento de la desaparición, agravada por la falta de apoyo de las autoridades dominicanas.
“Bueno, con las autoridades tuvimos muy pocas respuestas, muy pocas, no mejor ninguna, porque el hijo mío al desaparecer el día 4, el día 5 yo fui a poner la querella y me dijeron que durante 72 horas la querella no podía haberse recibidas, porque el niño o podía estar por ahí casado, o podía estar por ahí encompichado, podría estar bebiendo, un sinnúmero de cosas. En realidad, no recibí ningún tipo de apoyo, porque ese apoyo en realidad no llegó.”
La identificación de los cuerpos y el contexto en que fueron encontrados ha dejado muchas dudas. Canó explicó que “las autoridades del aeropuerto de Fort Lauderdale encuentran estos dos cuerpos en el tren de aterrizaje de una aeronave de JetBlue que venía de Nueva York. Esta misma aeronave, cuando se hace el cruce de las rutas, machea con la aeronave que sale de la ruta Nueva York-Punta Cana y que hizo otras paradas en la ciudad de Utah, Guajamaica, volvió a Nueva York y terminó en Fort Lauderdale. Hay otras paradas que no han sido reveladas, pero estimamos que en unas 4 o 5 paradas antes de que los cuerpos fueran hallados en el tren de aterrizaje delantero de la aeronave.”
La principal preocupación de las madres es la falta de respuestas sobre cómo sus hijos lograron llegar hasta el avión.
Castillo afirmó que “por la vía que fuera que entraran allí, sea como polizones, sea como lo que sea, la vía que sea se vulneró la seguridad del aeropuerto, lograron llegar hasta la nave, se supone que por ahí no debe pasar nadie a menos que sea empleado, certificado, tienen todos un chalequito amarillo, están con su carnet bien montados, tienen una labor específica, un horario determinado, ahí no entra nadie, es lo que uno presume. Llegar hasta allá implica vulnerar la seguridad del aeropuerto.”
El abogado Canó también resaltó las posibles implicaciones de una red criminal detrás de estos hechos.
“Durante el conocimiento de todo esto, nos hemos enterado de otras madres que también esperan resolución de estos casos, de desapariciones de menores incluso, que se han ido a otros países de Latinoamérica desde ese mismo aeropuerto, hay una presunción adicional de que no sólo se trata de eventos aislados, sino de que puede haber una red de fondo, pero todo esto es presunción por el momento, pero es cuesta arriba no pensarlo, porque ya ha ocurrido en varias ocasiones recientemente.”
En cuanto a la causa de muerte, las autoridades han indicado que “en principio se ha comentado que fue asfixia, obviamente por un tema de altura, ellos estaban en un área de la aeronave donde no hay presurización, inmediatamente con un vuelo internacional que se sabe que sube a 35 o 40 mil pies, el oxígeno es muy limitado, ellos perdieron el conocimiento y se asfixiaron por falta de oxígeno, eso es lo inicial que tenemos.”
Las familias han solicitado una respuesta oficial sobre la investigación, pero hasta ahora solo han recibido silencio.
“Desde el principio el Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional ha estado con nosotros, acompañándonos en la investigación, obviamente cuando uno toca las puertas del aeropuerto, uno se topa con una pared muy dura, donde no comparten información, ni vídeo, ni nada”, explicó Canó. “Todas las conversaciones se han tenido, sabemos que el tema está en manos de Homeland Security, que sabemos que es una agencia federal, y también del FBI. Entonces, simplemente estamos a la espera, obviamente las madres tienen el interés de darle cristiana sepultura a sus hijos, que ya lo identificaron visualmente, pero yo como abogado sé que también debe agotarse la parte del macheo de ADN para asegurarse 100% que son ellos, es parte del protocolo, pero ha tomado demasiado tiempo.”
El caso de Elvis y Jeik ha generado una ola de indignación y preocupación sobre la seguridad en los aeropuertos y la posibilidad de redes de tráfico de personas. Mientras las madres claman por justicia y por darles un último adiós a sus hijos, la investigación sigue en un limbo que solo aumenta el sufrimiento de estas familias.
Posible red de trata de personas
El abogado contó que hay otros casos de jóvenes desaparecidos desde el aeropuerto de Punta Cana y se presume se pudiera tratar de una red de trata de personas.
“Durante el conocimiento de todo esto, nos hemos enterado de otras madres que también esperan resolución de estos casos, de desapariciones de menores incluso, que se han ido a otros países de Latinoamérica desde ese mismo aeropuerto. Hay una presunción adicional de que no sólo se trata de eventos aislados, sino de que puede haber una red de fondo, pero todo esto es presunción por el momento, pero es cuesta arriba no pensarlo, porque ya han ocurrido, haya ocurrido en varias ocasiones”, agregó.

