Familiares, amigos y defensores de derechos humanos sepultaron entre lágrimas al pastor evangélico que falleció tras ser detenido por la Policía Nacional, mientras exigen una investigación exhaustiva por posible abuso policial confirmado por el médico forense.
Los restos de Rafael «Chiky» Acevedo fueron sepultados en La Romana en medio de manifestaciones de dolor y reclamos de justicia. Según relatan testigos, el religioso fue detenido en su peluquería y posteriormente trasladado al destacamento de Villa Hermosa, donde presuntamente recibió una golpiza que le ocasionó la muerte.
El informe del médico legista que examinó el cuerpo reveló la presencia de golpes en la cabeza de la víctima, lo que refuerza las denuncias de sus allegados sobre un posible abuso de autoridad por parte de los uniformados que lo detuvieron.
Familiares de Acevedo hicieron un llamado a la Fiscalía para que investigue a profundidad el caso y someta a los responsables. También solicitaron al general Juan Hilario Mandé, director regional este de la Policía Nacional, que garantice una investigación transparente.
La comunidad de La Romana permanece expectante ante las acciones que tomarán las autoridades para esclarecer la muerte del pastor y evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir en la localidad.

