Washington. El presidente estadounidense Donald Trump volvió a desatar polémica con sus declaraciones, esta vez mofándose de los países que intentan negociar la imposición de nuevos aranceles. “Nos están llamando. Me están besando el trasero. Se mueren por llegar a un acuerdo”, expresó la noche del martes durante un acto con el Comité Republicano.
Sus palabras se produjeron horas antes de que entraran en vigor nuevas tarifas sobre las importaciones, como parte de su política de “aranceles recíprocos”. Trump aseguró que líderes internacionales están rogando evitar los gravámenes: “Por favor, señor, llegue a un acuerdo. Haré lo que sea”, imitó entre risas.
Según la Casa Blanca, más de 70 países han iniciado conversaciones con Washington en busca de alivios arancelarios, proponiendo medidas para reducir los desequilibrios comerciales con Estados Unidos.
Las nuevas tarifas, anunciadas el 2 de este mes, se hicieron efectivas este miércoles. Incluyen un aumento del 50 % para las importaciones desde China —que ahora suman un 104 % en total—, un 20 % para productos provenientes de la Unión Europea y cargas adicionales de hasta el 50 % para más de cincuenta países.
Mientras tanto, delegaciones de naciones como Japón y Corea del Sur ya se encuentran en Estados Unidos para negociar, y se espera que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, cercana políticamente a Trump, viaje la próxima semana para abordar el tema.

