Un joven que años atrás sobrevivió a un trágico accidente en la carretera Romana-Higüey, en el que falleció su madre, lamentablemente se quitó la vida tras una prolongada lucha con secuelas emocionales y mentales.
El accidente, que ocurrió cuando él conducía, marcó profundamente su vida. El vehículo en el que viajaban cayó de un puente, provocando la muerte de su madre y dejándolo con graves consecuencias psicológicas.
Desde aquel momento, el joven Tuto Martínez enfrentó una etapa difícil. Desarrolló problemas mentales producto del trauma, cargando con la creencia constante de que era responsable de la pérdida de su madre.
A pesar de recibir tratamiento médico y ser medicado, atravesó varias recaídas a lo largo del tiempo.
El impacto del accidente lo dejó emocionalmente inestable y con pensamientos recurrentes de culpa.
Personas cercanas señalaron que ya había intentado quitarse la vida en otras ocasiones, lo que refleja el profundo dolor que arrastraba desde el fatídico suceso.
Lamentablemente, esta vez lo logró, generando tristeza en quienes lo conocieron y compartieron parte de su historia. La noticia ha causado consternación entre familiares, amigos y miembros de su comunidad.
Era alguien que había nacido y crecido en el evangelio, manteniendo una vida de fe desde temprana edad.
A pesar de sus luchas internas, nunca dejó de ser creyente, lo que hace aún más dolorosa la noticia para su entorno espiritual.
Su historia refleja cómo el trauma no tratado a fondo puede transformarse en una carga emocional muy difícil de sobrellevar.
“Da mucha pena, era un joven que nació y creció en el evangelio y siempre fue creyente, ojalá el Señor le dé paz a su alma.”
Con estas palabras, quienes lo conocieron despiden a un joven marcado por la tragedia, recordándolo con afecto y elevando plegarias por su descanso eterno.

