Santo Domingo.– Solo en el primer día de implementación del nuevo protocolo para atender a pacientes extranjeros en hospitales públicos, la Dirección General de Migración (DGM) deportó a 48 mujeres embarazadas, 39 recién paridas y 48 menores de edad, en un operativo que ha generado diversas reacciones.
La DGM informó que las personas fueron trasladadas al Centro de Retención de Haina y posteriormente repatriadas a Haití a través de la puerta fronteriza en Elías Piña. El traslado se realizó en autobuses equipados con asientos acolchados, cinturones de seguridad, aire acondicionado, cámaras de vigilancia, baño y áreas para equipaje, según detalló la entidad.
Este operativo es parte de las 15 medidas anunciadas por el presidente Luis Abinader el pasado 6 de abril para “proteger la República Dominicana y asegurar el respeto a las leyes del país”, con énfasis en la presión que representa la migración irregular en el sistema hospitalario nacional.
Protocolo hospitalario y polémica por detenciones
El nuevo protocolo exige a los extranjeros presentar una identificación válida, carta de trabajo y prueba de domicilio para recibir atención médica. En caso de no cumplir con estos requisitos, los pacientes son atendidos, y tras su recuperación, repatriados.
Durante el segundo día de aplicación, decenas de personas se aglomeraron frente al Vacacional de Haina buscando información sobre sus familiares detenidos. Algunos denunciaron condiciones precarias dentro del centro y errores en la identificación de los detenidos.
Entre los casos denunciados se encuentra el de Clarissa de Jesús de los Santos, una joven dominicana de 16 años, detenida en la Maternidad San Lorenzo de Los Mina tras dar a luz, según su hermano, por no portar documentos. “No todo el que tiene piel oscura es haitiano”, expresó su pariente.
Reacciones: acusan trato inhumano y discriminación
Celeste Noel, tía de otra joven detenida, calificó la medida como “inhumana y discriminatoria”. “No somos perros. Estamos aquí porque los haitianos no tenemos presidente. El dominicano tiene que tener un poco de amor, somos hermanos”, manifestó entre lágrimas.
Migración defiende su accionar
En un comunicado, la DGM aseguró que a los deportados se les tomaron datos biométricos, huellas dactilares y se les brindó “trato digno”, incluyendo entrega de alimentos.
El director de la institución, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, supervisó personalmente el operativo en Haina, revisando caso por caso para garantizar el cumplimiento de los protocolos y el respeto a los derechos humanos. “La supervisión directa es fundamental para asegurar una política migratoria firme, pero justa”, afirmó.

