SANTO DOMINGO, R.D.– El conflicto sucesoral entre los hijos del fallecido exsenador Amable Aristy Castro continúa escalando en el ámbito judicial. Su hijo, Amable Miguel Aristi, ha interpuesto dos demandas formales ante los tribunales, según explicó su abogado, el licenciado Máximo Peña, quien acusa a familiares y algunas instituciones de obstaculizar el acceso a la justicia.
Durante una entrevista, Peña detalló que las acciones legales presentadas incluyen:
• Una demanda para la determinación de herederos, dado que no existe testamento conocido del exsenador.
• Una segunda demanda por rendición de cuentas, en la que se exige a los demás hermanos transparentar la administración de los bienes que conforman el patrimonio familiar.
“Aunque Amable Aristy no dejó testamento, por ley, su hijo Amable Miguel tiene derecho a su parte de la masa sucesoral, que legalmente incluye al menos un 50% no disponible”, explicó el abogado.
Peña señaló que al intentar solicitar información a instituciones como la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y la Cámara de Comercio, encontraron trabas procesales, ya que no se les entregaban los dispositivos judiciales necesarios para formalizar dichas notificaciones.
Esto los obligó a recurrir al tribunal de referimientos mediante un procedimiento similar a un amparo civil, el cual fue acogido a favor del demandante.
Asimismo, solicitaron la designación de un administrador judicial que evite posibles distracciones o movimientos irregulares del patrimonio heredado. No obstante, Peña denunció que algunas instituciones aún no han respondido a las notificaciones, por lo que se estarían preparando nuevas acciones judiciales.
“Estamos ante una violación al acceso a la justicia. Esto no es solo un caso familiar, sino un precedente importante en cuanto al cumplimiento de los derechos sucesorales en la República Dominicana”, subrayó Peña.
En la herencia se incluyen empresas, estaciones de combustible, bienes inmuebles y posibles activos internacionales, cuya administración actualmente estaría en manos de otros hermanos del demandante.
El caso sigue su curso judicial y ha despertado el interés público por tratarse de una figura emblemática de la política nacional y por el aparente quiebre familiar tras su muerte.

